Y resulta que pensé y pensé y volví a pensar, y caí en la cuenta de que una persona no tiene porque estar pendiente a que lo quieran cuando se les antoja. No tenemos el porque de sentirnos tan poco, solamente hay que aprender a identificar cuando es que las personas nos aman y cuando solamente lo estan haciendo para jugar con nuestros sentimientos.
Si , yo no niego que siempre es maravilloso escuchar algo tan profundo del otro lado , pero no siempre es asi , a veces es más por conveniencia o la simple debilidad de la persona que lo recibe pero lo malo es que terminan acabando con todo.